Asia

pez clown

El pez clown

En las ópticas de todo el mundo deberían existir un tipo de gafas semejantes a las que usé el otro día. Con ellas no se mejora la vista pero se colorea el alma. Se abre una ventana a otro mundo. Ante la cancelación del barco que debía tomar rumbo a Sulawesi decidí emplear los días de regalo en quemarme un poco la espalda en una de tantas islas de Indonesia. Había oído hablar a Nathan de la isla de Alor por la miel. Él me había invitado a su casa en Bandung (Java) meses atrás y me había dado un bote de miel de Alor. Se la había traído de su última estancia cuando visitó a su hermano Julius. Nunca pensé que yo también le conocería. Pero el viaje sin planes tiene esos encantos. Dejé en casa de Julius en Alor a mi Karma y partí hacia una isla más pequeña aún

El pez clown Read More »

barco pincha

Primer barco que pincha

El veintitrés de octubre debía llegar a Kupang para tomar el barco rumbo a Makassar. Por tal motivo abandoné Dili un poco precipitadamente, sin tiempo para aceptar la invitación del Presidente de Timor Leste, Don Jose Ramos Horta, de cenar en su residencia. Doble delito a registrar en mi hoja de antecedentes penales: rechazar una comida y una conversación que prometía interesante.

Primer barco que pincha Read More »

sonrisas

Sonrisas donde había fuego

Es algo así como armar un puzzle antiguo. Uno ignora si están todas las piezas hasta que coloca la última. Muchas reuniones, dos visitas al lugar, listas de material, de autoridades (al final ha venido el Presidente de la República de Timor Leste, Don José Ramos Horta, y la Ministra de solidaridad social, Mikato), y por supuesto el clown.

Sonrisas donde había fuego Read More »

nuevo encuentro

Un nuevo encuentro

Vivimos en el filo de la navaja, caminamos por el risco de la vida inconscientes del precipicio que se abre a nuestros pies: con la distraída atención con la que un escolar cruza la calle al salir del cole en primavera. Olvidando que el presente es el único tiempo verbal conjugable y vivible. Haciendo planes para un futuro que no nos aguarda porque no existe.

Un nuevo encuentro Read More »

no me llames turista

No me llames turista

Los sprinters morirían de hambre en la isla de Flores. Desde que comencé a recorrer sus serpenteantes carreteras no he visto más de dos kilómetros seguidos planos. En cambio los escaladores estarían todo el día dando gracias a Dios. Y digo bien a Dios y no a Alá porque en la isla de Flores las mezquitas escasean más que los restaurantes. Un razonamiento simple nos llevaría a colegir que si los musulmanes anduvieran en bici serían sprinters y no escaladores.

No me llames turista Read More »

no me llames turista

Paga y sube

No es fácil describir la ayuda brindada por Tri y su familia en Bali. Que alguien te acoja como un hermano desde el primer minuto no sucede a menudo. Él aún piensa que no ha hecho nada especial conmigo y yo aún no consigo entenderlo. Vinieron a verme al este de la isla, donde yo debía tomar el barco hacia Lombok, y me llenaron las alforjas de comida y fondos suficientes para que nada me falte en unos meses. Pero sobre todo me recordaron que, mientras esté en Indonesia, tengo familia en Bali que puede ayudarme si necesito lo más mínimo. Hasta me buscaron un terreno donde construirme una casa si deseaba retirarme en esta isla paradisíaca.

Paga y sube Read More »

me equivoque

Me equivoqué de día y de indonesio

Uno de los mayores errores que he cometido últimamente ha sido abandonar la capital de Indonesia en domingo. Al día siguiente, lunes, se celebraban los 64 años de Independencia de este archipiélago y también era día festivo. Pensé que siendo un largo fin de semana, la carretera estaría atestada el sábado pero no el domingo ni el lunes. Me equivoqué. La salida de Jakarta la hice acompañado de Tarra, la mujer de Arie, que conocía el Hilo de Ariadna del laberíntico caos de cemento, polución y ruido en el que me hallaba perdido. Ella subida en su ligera y plegable Dahon y yo en mi pesada y autónoma Karma.

Me equivoqué de día y de indonesio Read More »

eh tu

Eh, tu, extranjero

La mente está casi lista. La bici lo estará y al corazón lo convenceré por el camino. Han sido unos días intensos en Jakarta. He conocido gentes de gran corazón y he podido ofrecer un nuevo espectáculo. Cada vez más estos espectáculos organizados de improviso me parecen más un milagro. Un eclipse de voluntades y alegría.
Con la nueva visa de Indonesia en mi pasaporte (el cuarto desde que empecé a viajar por el mundo) la cuenta atrás de DOS MESES ha empezado. Es el plazo que tengo para alcanzar East Timor.

Eh, tu, extranjero Read More »

silencio

El día del silencio

Hay personas de gran corazón y las hay grandes con gran corazón. Tri es un de estas últimas. Vagamente le recordaba pues le había visto hace más de veinte años. Yo aún no había empezado ni siquiera a estudiar Derecho y él no era más que un guía turístico tratando de mejorar su español.

El día del silencio Read More »

cuanto cuesta

Cuánto cuesta mi espectáculo

Al borde de la ruta alguien ha estacionado un carrito cubierto con un plástico azul. Junto al carrito hay varias personas que rodean a ese hombre cuya cabello blanco resalta como un girasol en un campo de margaritas. No recuerdo haberle dado a mi cerebro la orden de parar. Creo que fue algo automático como cuando te rascas tras la picadura de un mosquito.
¡Jean!!!!!
¡Alvaro!!!!

Cuánto cuesta mi espectáculo Read More »

Scroll al inicio