La lección del colibrí
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La felicidad del día siguiente y su relación con los 5 sentidos Read More »
Técnicas africanas para Canadá: inimaginable Read More »
Con el Gardel de la bicicleta Read More »
De esto hace aproximadamente 112 años Read More »
Un viento favorable me impulsa para salir de Tok. Aunque no me sopla en la espalda sino en el corazón. La visita, inesperada y carnívora, de mis nuevos amigos españoles que conocí en Fairbanks me da la energía de la que mis piernas adolecen para mover a Karma. Se han metido más de 600 kilómetros entre pecho y espalda para hacerme dos impresionantes barbacoas. No pueden ser mejor gente. Gracias amigos.
Cuando el río suena oro lleva Read More »
De reencuentros entre viajeros, con sus silencios y corcheas Read More »
El primer y mustio árbol surgió nada más bajar el paso de Atingun. Más parecía un poste de la luz que un árbol; no tenía ni ramas. Pero pronto surgieron cuatro más, y veinte, y de repente un bosque. Y la amenaza de lo osos grizzley se convirtió en la de los osos negros, que son los que suben a los árboles. Me tomé más en serio lo de no comer cerca de la tienda antes de dormir y tratar de subir la comida a un árbol lejos de mi campamento. Era un poco más de trabajo del habitual. Empaquetar junta toda la comida y meterla en una bolsa hermética para no atraer a los osos, cuyo fino olfato percibe la comida desde bien lejos.
Y al noveno día apareció Fairbanks (parte 2 de 2) Read More »
Más al norte solo está el sur (parte 1 de 2) Read More »
Las montañas, aún nevadas, recuerdan con su imponente presencia, visibles desde cualquier calle de Anchorage, que el verano solamente ha iniciado su andadura en estas gélidas latitudes. Yo comenzaré la mía mañana. Si hay sitio en el avión de Alaska Airlines llegaré a Dead Horse llegaré a las 4,30 pm, y tras prepararme algo de comida y poner a Karma en orden saltaré al ruedo polar Ártico. Posiblemente esos diez días (nueve con suerte) hasta Fairbanks, cargado de comida y de moral a tope, sean los más duros que deba afrontar este año. Por aquí pasó hace exactamente 365 días mi amigo Salva y los detalles de su lucha en su web no son alentadores. «Salgo del aeropuerto montado en la bici a las 6 de la tarde del 2 de junio. Fuera me reciben dos grados bajo cero y un viento de ballenas que hiela todo a su paso. Me abrigo, saco la espada y a duras penas me abro camino en la batalla. Aquí no se queja nadie, estoy en plena costa del Ártico y no esperaba cocoteros, ni sol como bienvenida» Web de Salva
Recobrando el latido Read More »