Sila y un secreto
El secreto es con quien pasé tres días en la isla de Ko Samui. Desvelarlo es quebrar la promesa que le hice al partir, cuando el barco calentaba motores y yo iba enfriando los míos. Fueron tres días dulces como algunas frutas que solo nacen en esta tierra. De coraza dura y contenido jugoso y refrescante. Mi idea era quedarme unos días en Ko Thao, pero a la vista del ambiente de turista tatuado y alojamiento por diez euros, prefería partir a Ko Samui. La lluvia tampoco hacia merecer más la estancia.










