Login

Register

Login

Register

Home

Show Mariana juego dedos

Una ciudad trasformada por la risa

Sao Paulo vive una mini revolución de la cultura de la bicicleta. Sus habitantes descubren día a día nuevos carriles bici donde antes había coches particulares ocupando (parasitando) el espacio público. Una calle construida a la altura del segundo piso de varios edificios es cerrada al tránsito por la noche y es trasformada en espacio para caminar, pedalear, hacer yoga…, permitiendo a esos infortunados ocupantes de los apartamentos del segundo piso dormir, hasta que la vorágine de los autos vuelva a imponer su inhumano rugido convirtiendo la ciudad en inhabitable. Es el Minhocao.
417 s

Cuando mirarse en el espejo no horroriza

Esto que voy a contar ocurrió hace nueve años. Tras terminar de recorrer América del Sur regresé a Oviedo para preparar la vuelta al mundo (2004-2014). Para conseguir fondos actué de payaso en algunos festivales, como el de Feten en Gijón. Ese mismo día otro clown figuraba en el cartel. Era un hombre que venía de muy lejos: de Nueva Zelanda. Fraser Hooper tenía (tiene) mi misma edad. Su clown es elegante, entrometido pero cariñoso, cercano y juguetón. Comedido y efectivo. Yo no recordaba que Fraser vivía en la capital de Nueva Zelanda, Wellington, y a punto ya de abandonarla, hemos coincidido en un barrio llamado Newton. Allí me alojaban dos chicas españolas, de La Rioja, que no dudaron en compartir una cama para dejarme la otra. Varias veces había escuchado esta semana lo de: «Te invitaría a casa pero no tengo sitio». Tenemos demasiado: demasiado dinero, demasiada casa, demasiada ropa y hasta demasiado tiempo. Ocurre que no lo administramos con generosidad.
prepararse para el tifon

Prepararse para el Tifón

Mi amigo Salva que ha seguido mis gestiones para hacer mi espectáculo en Japón y en otros países me felicita por haber conseguido organizar el próximo show en Japón diciéndome: «Tienes una buena virtud, eres persistente.» Me pregunto cuál es el límite fronterizo entre persistente y pesado. O tal vez Salva jugaba a la ironía… Tanto él como yo sabemos que es imposible lanzarse a dar una vuelta por el mundo sin ser persistente o pesado. Cuando un funcionario te niega la entrada en un país, hay que insistir, cuando tu Embajada no responde a tus mails, hay que volver a enviarlo, cuando la lluvia no cesa…, hay que mojarse.

Ir arriba