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La historia de Ariel y sus moralejas

Todavía estoy impactado por el vídeo que me ha mandado Ariel desde Argentina. Y no se qué me ha causado mayor impresión, si su cambio de vida, su decisión de comunicármelo, o su extraordinario video, sin grandes letras, rótulos, música. Simple y directo al corazón. Por cierto, te dejo el enlace al curso del propósito que posiblemente querrás seguir tras ver el vídeo.
Pero me gustaría analizarlo con vosotros, porque no tiene desperdicio.

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Ariel Sixto

Estas son las lecciones o moralejas que nos deja Ariel:

1- No dice que cambió de vida porque estaba triste o descontento. En el video habla de que su trabajo era cómodo. No estaba huyendo de nada grave o terrible. Simplemente ya no le hacía feliz. Creemos que hace falta un acontecimiento externo negativo o una vida muy desgraciada para los cambios, pero éstos proceden de situaciones normales y no traumáticas. Pero lo normal, ya no nos llena.

2-El momento que eligió para cambiar no parece ser el mejor, visto desde fuera, pero las condiciones ideales para el cambio las hacemos nosotros. No hay un momento perfecto. Hay un estadio mental perfecto. Y tenemos que trabajar ese estadio mental puesto que hará que las condiciones exteriores sean las adecuadas. Al menos para nosotros. Como digo en el curso online Vivir con propósito, no podemos cambiar lo que no depende de nosotros. Tanto esperó el pájaro el momento para volar que se pudrió la rama.

3- En el vídeo nos recuerda que los demás, su entorno, no le era tan favorable, que le dirán que está loco, pero él no escuchó esas voces. Si escuchamos lo que nos dicen los demás, acabaremos viviendo sus vidas y no las nuestras. No digo que no haya que atender a sus avisos, pero si los descartamos, no tenemos que seguir oyendo ese ruido que nos impide bailar. Uno de los elementos del miedo es el que dirán. Y así vamos bailando al son que otros tocan, aunque no nos guste.

4- No cambió una actividad por otra que le hiciera más rico, sino más feliz. De eso se trata esta vida. Porque una persona rica infeliz…, yo no lo quiero ser. Cuando tu trabajo es la felicidad, con respeto a los demás, no te importa si eres rico. Eres feliz y eso es otra liga. La felicidad que construyes sobre decisiones y apuestas personales tiende a durar más que aquélla que se basa en un golpe de suerte como por ejemplo que  te toque la lotería. Lo saben los neurocientíficos que han estudiado el cerebro. La dopamina se mantiene en el primer caso el doble de tiempo.

5- Se puede. Ariel lo dice en el vídeo. Se puede. Si él lo ha hecho, si yo lo he hecho, si tantas personas lo han logrado es que es posible. No significa que tu lo vas  a lograr, solo lo podrás hacer realidad si pones los medios, si tienes un plan y si sabes mirar al miedo y al desapego a los ojos. Por eso es la lección que más veces se ha visto en el curso online. La gente no sabe cómo desapegarse, de un trabajo cómodo, de una relación que no da placer pero no molesta, de un lugar que no aporta luz pero tampoco está a oscuras. No te estamos pidiendo un cuádruple mortal adelante. Solo un saltito con los ojos cerrados. No seas melodramático/a y quítate las cadenas, sal de la caverna de Platón,  y contempla el sol (no los reflejos que es lo que estás adorando hace tiempo)

6- Agradecer. No le pedí a Ariel que me escribiera, fue iniciativa suya. Pero si le pedi que me mandara un video con su testimonio. No debemos tener miedo en pedir a los demás que nos muestren su agradecimiento y tampoco darlo a conocer. No por un orgullo que no conduce a nada, sino porque estoy seguro que su testimonio puede animar a otras personas. Algo te inspira. Agradéceselo. No esperes a que se vaya. A los muertos los homenajes les hacen menos cosquillas que los gusanos.

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Ariel entrevistado

Tras compartir este video en mis redes sociales sentí la necesidad de analizarlo, porque algo había en ese fragmento que me inquietaba. Era la sinceridad y simplicidad del mensaje. Las personas que están, estamos, cumpliendo nuestro propósito, hablamos claro. No damos rodeos, no gritamos, pero nuestra voz es clara como una cebolla recién cortada. Es una claridad que hace saltar las lágrimas.

Gracias amigo y ójala un día pueda pasar por tu pueblo y dar una vueltecita en esa hermosa Calesita reparada por ti y que te hace tan feliz.

Paz y Bien, el biciclown.

Y aquí  os dejo el vídeo.

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Ariel y su carrusel

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