La cara y la cruz del clown

Situación número 1

«No tenemos tiempo de organizarlo«, dice Neslon.

«Bueno Nelson -le comento poniéndome de pie- ahora imagina que yo te doy 1.000 dólares. ¿Necesitas una semana para aceptarlos? Si yo te digo que el espectáculo vale eso a lo mejor encuentras la forma de hacerlo».

Nelson es un salvadoreño de risueña mirada aunque en ese momento en que le lanzo la pregunta aparece preocupado. La reunión con él y otros campesinos de Comasagua fue promovida por Patricia. Una francesa que ha colaborado en varios documentales que he realizado por medio de crowdfunding y a quién acabo de conocer en persona. Ella ahora es profesora del Liceo Francés en la capital y un día antes de esa reunión me escribió un correo para advertirme de que ella vive ahora aquí. Me presentó (por correo) a Michel, un francés que lleva muchos años en El Salvador y que trabaja para la única Ong francesa en este país: Socorro popular, que ayuda a los campesinos de Comasagua: un pueblo que practicamente desapareció en el terremoto del 2.001.