Login

Register

Login

Register

Africa

harar

La mítica Harar

El calor se hace notar en cuanto te alejas 200 kms de Addis Abeba en dirección al Este. Hemos descendido mil metros, cuando, tras dos días de travesía llegamos a la mítica Harar. Ciudad medieval, totalmente amurallada, en donde se respira cultura musulmana. Como en la mayoría de las ciudades musulmanas, la vida está en la calle. Allí se comercia como en los tiempos del medievo. Se vende, se compra, y sobre todo se conversa. No hay prisa y el reloj es un artículo inútil. Comemos cuando tenemos hambre, y comemos lo que encontramos.

angel

Un ángel en Wukro

Ángel es un padre Blanco. Un misionero vasco que está dejando su vida en África. Lo hace porque cree que ayudar a los demás es lo único que puede dar sentido a nuestras vidas. Su compromiso con los más humildes no es propaganda de la Iglesia, es algo que hace en sus horas libres. Sus días tienen más de 24 horas, eso es verdad.

risas

Risas en el norte

Esta vez pude comprobar los efectos del show. Generalmente no me quedo mucho tiempo en los lugares donde actúo. Pero en Wukro pasé un día más. Ángel no pudo asistir al show, pues tenía una reunión con mujeres a las que había dado crédito. De 98 que debían acudir fueron sólo 11. Pero no por eso se le borró la sonrisa.

iglesias

Iglesias que te dejan de piedra

Cuánto sufrimiento, cuantas manos rotas, cuántas vidas de dolor para conseguir estas 11 hermosas Iglesias. La vanidad del hombre no encuentra límites ni en la sólida roca. Un príncipe sueña con ángeles y se levanta con la brillante idea de esculpir 11 Iglesias en roca. No le valían dos o tres, no, tenían que ser once. Lalibela es un lugar apartado del camino, y para apreciar esta belleza, al menos, hay que venir en autobús. En avión no hay solidaridad con los que se dejaron las manos en estas obras. En bus al menos te duele algo, te cuesta algo venir. Algo más que la entrada, que este año han duplicado (20 euros). A cambio ni un mísero plano, ni un mapa, ni un recuerdito.

pasion

Pasión!!!!

A los tres días de llegar a Addis, un domingo de religioso calor, tomé dos autobuses para llegar hasta Mekanissa. Allí los salesianos italianos tienen una gran escuela, y un proyecto con niños de la calle. Don Bosco street children. Una chica blanca me salió a recibir. Era una voluntaria aragonesa, Teresa, que lleva aquí varios años haciendo «deto´». Le conté mi proyecto, y mi idea de hacer allí mi show, pero se fue volando a repartir galletas a los niños y me situó en el tercio de varas ante el director Sandro. Un fortachón y bonachón italiano. No puso objeción para el show, y quedaron en hacer publicidad en la escuela, imprimir carteles…

cumbre

La cumbre y el descenso

La cabeza me retumba. Los oídos me pitan. El reloj no avanza. Son tan sólo las dos de la mañana y sigo dando vueltas en el saco en busca del calor perdido. Perdido exactamente cuando el último rayo de sol se fugó del glaciar. Quiero ir a orinar, pero no soy capaz de convencerme a salir al exterior. Imagino que el resto de la gente no estará pasando mejor noche. Aunque ellos al menos duermen en el refugio. Yo he preferido no pagar los 18 euros y pasar la noche toledana en mi tienda.

fauna

Fauna y flora en el monte Kenya

Cada tarde las nubes procedentes de la cercana selva habitada por búfalos y elefantes, se acuestan en las empinadas laderas de Mt. Kenya y dejan descargar un poco de lluvia. A cierta altura es agua nieve. A la mañana siguiente el cielo parece recién pintado. La fría noche no es ajena tampoco al Rock Hyrax, que retoza en las rocas en busca de un pedazito de sol con el que secar su abrigo

congelador

En la línea del congelador

Una mañana entera en Nairobi nos consumió los preparativos del treking. A Syl la conocí en Moshi-Tanzania, trabajando en un proyecto de asistencia a porteadores. Juntos hicimos cumbre en el Meru y ahora la casualidad nos ha juntado en Nairobi. Si bien teníamos pensado hacer la subida por nuestra cuenta, al oír nuestra conversación en un bar una mujer, se presentó como la gerente de una Agencia de aventura y decidimos ir a su oficina a escuchar su oferta. Tras hora y media hablando no llegamos a un acuerdo en el precio, y al salir de la oficina, un hombre nos dijo:
«He estado escuchando vuestra negociación y yo puedo ofreceros el precio que pedís. Venid a mi agencia»

preso mas

Un preso más

La idea se me ocurrió yendo a la actuación. Previamente había ido con Fran Cervero de Médicos del Mundo a preparar el show. Una mañana entera de tráfico, conversaciones y mucha paciencia, para poder realizar días más tarde este show en la cárcel de Ruiru a 40 kms de Nairobi.

me den parque

Que me den un parque

Hace un año a uno de los rangers de Hell´s Gate Nacional Park, cerca del Lago Naivasha, observando el número creciente de visitantes que acudían al Parque en bici, decidió cobrar también por las bicis. Hasta ese momento SÓLO cobraban por cabeza unos 20 dólares, otros 8 dólares por dormir en un camping con mesas rotas, un grifo con agua fría y un par de agujeros por servicios, y 10 dólares por vehiculo.

Ir arriba