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Rápido, no sea me roben el jabón

Escribo en el guardabarros delantero “H O N D U R A S “ aunque no considero que he visitado Honduras pues mi paso por ese país ha durado menos de lo que me dura un helado (quienes me han visto comer helados saben de lo que hablo).
No ha habido país de Centro América que fuera a recorrer donde no escuchara lo de: “Ten cuidado, hay mucha mara (pandilla), y es bien peligroso”. Y es verdad que el olfato me dice que estos lugares no son para detenerse en las esquinas tirando fotos y mejor pasar rápido. Un hombre de 65 años con el que pedaleé unos kilómetros me contó su propia experiencia.
“La pasada semana venía por aquí con mi bici y mis jabones. Vendo jabones en las casas para sobrevivir. Unoss chicos salieron de un matorral y se llevaron todo lo que tenía. Ya no vendo, si me quieren robar sólo se pueden llevar mi vida”.
Salí de San Miguel (El Salvador) tras haber sido recibido por un Edgar y su familia. Edgar no recuerda cuando fue la primera vez que comenzó a leer mi sitio web pero si sabe que le ayudó a soñar. Cuando una persona gana 250 dólares al mes soñar es la libertad del preso. Su hermano se fue a Canadá en busca de mejor fortuna y él trata de abrirse camino en su país, cerca de sus padres, aunque lo más que conseguirá será abrir una senda pequeñita. La gente del primer mundo que habla de crisis económica tendría que viajar por estos países centroamericanos para darse cuenta del privilegio (geneticamente aleatorio) de ser ciudadano de un país del que te puedes ir cuando las cosas no van bien. Ser salvadoreño, hondureño, guatemalteco o nicaraguense implica que tu pasaporte va a culminar su vida útil con muchas páginas en blanco.
Un correo de última hora de un español viviendo en Honduras me servía para imaginar mejores momentos en mi llegada a San Lorenzo (el pueblito de Honduras en que pasé mi primera y única noche). Este español de buena voluntad tenía un contacto de una Ong de Canadá que existía en San Lorenzo. Cuando gracias a una hondureña que me prestó su teléfono localicé al canadiense, me comunicó que estaba de viaje. Yo había pedaleado más de cien kilómetros con la esperanza de ver a esta persona y, tal vez, poder organizar un espectáculo, pero todo fueron alucinaciones del clown. Lo cierto es que oscurecía en un pueblito de Honduras del que no conocía absolutamente nada y donde la falta de luz iba a trasformar, muy pronto, mi bicicleta en una calabaza. Delante de la esquina en la que intentaba forjar un plan había una pintada que, esa sí, me hizo reír: “Bésame y luego te explico” Me encantó la sencillez con la que alguien a veces expresa sus sentimientos. Me gustaría haberle dicho a mi contacto canadiense por teléfono: “Consígueme un lugar para dormir y luego te explico”.
La serpiente no llegó al trabajoCambiando dinero en la frontera
Los bomberos estaban lejos y la Iglesia no tanto. Siempre son la cara y la cruz de este nómada. Porque no digan que no lo intento me detuve en un hotel a preguntar los precios. 20 dólares la noche. Tan inalcanzable como la luna. Pero la dueña fue amable y me recomendó otro:
“Abajo hay uno más confortable”
“Más confortable será más caro, me imagino, yo busco más barato”, le dije riéndome por su sugerencia.
No, no, aquí en Honduras más confortable significa más económico“, me explicó riéndose.
Aunque sólo fuera para aprender un poco de hondureño, la parada en el hotel ya había valido la pena. Camino del hotel más confortable estaba la Iglesia. El cura no había llegado aún pero decidí esperar aunque al perro no le gustara lo más mínimo. Lo hicieron callar de una patada y me dejaron una silla. La necesitaba. En este caso no había plan B. Si el cura no me dejaba dormir iba a tener problemas. Ya había oscurecido cuando llegó el hombre.
“Fíjese que…”, comenzó
Esa expresión es sinónimo de No. La he ido aprendiendo en estos países.
“Mire Padre, sólo necesito un suelo y que aten al perro. Por mí no se preocupe, llevo años viviendo así”
Él tenían reuniones y no acabarían hasta las nueve de la noche. Me sugirió dormir en el edificio de enfrente que estaba en obras y luego, a las nueve, mudarme a la Iglesia. Eran las seis de la tarde y yo conozco mi cuerpo. Una vez me lavo y como algo, el cansancio del día se apodera de mi y caigo muerto.
“Padre y por aquí no hay un lugarcito…”
“Bueno está aquélla habitación pero no tiene cama”
“Perfecto, me la quedo”, le dije antes de que se arrepintiera.
Estaba tan contento que me puse a hablar con uno de los chicos y le enseñé a pararse de manos. A veces no se de donde saco la energía.
Tenía internet y pude contactar con el español que me había ofrecido el contacto de la ong de Canadá. Al enterarse de lo ocurrido se ofreció a enviar a alguien para llevarme al hotel. Ya tenía la mosquitera puesta, me había duchado, cenado y sólo quería dormir. Estando tan cansado recoger todo para ir a una cama no solucionaba nada. El mal trago ya lo había pasado y, agradeciéndole su oferta, preferí apagar la luz y dormir.
Viva la poesía
La carretera al día siguiente era una sucesión de baches y serpientes, sin espacio para circular en bici, y muchos camiones. El sol de frente era el peor enemigo esa mañana. Los coches viniendo desde atrás no me veían bien y prefería la mayor parte del tiempo cambiarme de carril para no ser embestido por detrás. No había muchas subida y horas después estaba ya entrando en Nicaragua. No me siento satisfecho de haber pasado tan rápido por Honduras. Había contactado con algun religioso en Tegucigalpa para ofrecer mi espectáculo pero no parecía muy interesado:
“No te puedo decir casi nada amigo, solamente que estamos en la recta final y que pronto vamos a celebrar la clausura de los centros. Son unos proyectos bien interesantes. Feliz día. Tu amigo. P. Patricio”
Subir hasta Tegucigalpa con semejante invitación no era muy excitante, así que preferí entrar en Nicaragua. Allí creo que las opciones para mi clown eran mucho mayores con menores riesgos. Y así fue, como vereís.
Paz y Bien, el biciclown.
Chicos vamos a cruzar la autopista
6 Comentarios
  • karlos langreo
    Publicado a las 13:14h, 23 diciembre

    hola alvaro ke ttal te va por centroamerica donde puedes pasar de un pais a otro en poco tiempo y aungue sean parecidos tu veras los matices de cada uno diferentes a su manera. en cuanto al peligro si que lo tienen y segun se vaya mas al norte mas peligro pues es la salida que ellos ven de un futuro en un pais mejor asi que al loro campeon salud

  • juan celis
    Publicado a las 01:14h, 24 diciembre

    hola alvarito que bueno que nos mantiene al tanto de tus vivencias bien seguido no asi otros colegas tuyos que tambien sigo.
    digo yo que seria bueno que por lo menos en diciembre visitaras a tu familia a pasar navidad y a recibir el año nuevo. y despues continuas donde vas
    que Dios te siga protejiendo de todo mal y peligro .

  • Gallofa
    Publicado a las 19:09h, 30 diciembre

    Espero que en Nicaragua, te vaya mejor. Cuídate. Un saludo.

  • RICARDO PALMA
    Publicado a las 15:48h, 01 enero

    HOLA ALVARO SI VIENES A VENEZUELA TE ESPERAMOS EN MERIDA

  • Mariano. Sevilla.
    Publicado a las 14:03h, 03 enero

    Coño Álvaro, ¿cuando se te ha puesto el pelo blanco?
    Un abrazo y Feliz Año.

  • Pablo . Girona
    Publicado a las 06:08h, 17 enero

    Hola Mariano de Sevilla,sobre las canas de Alvaro…. Mira el caso de la Reina de Francia, Maria Antonieta y el escritor ingles Tomas Moro.ja,ja,ja,
    Un abrazo Mariano y otro para ti Alvaro CAMPEON!!!