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La lección de Jesús (el sin papeles)

Recorrer dos veces el mismo camino es algo que no me gusta hacer. Pero The Wave bien valía la pena y desandar la ruta para regresar a Kanab fue un placer (contra el viento) Y a punto de salir de ese tranquilo pueblo en el sur de Utah un hombre se acercó para hablar conmigo. Sucedió a la salida de la biblioteca, esos hermosos lugares en los que antes iba a leer el periódico o algún libro, y a los que ahora acudo para actualizar mi web y responder los correos electrónicos. Steve me sacaba dos cabezas y veinte años al menos. Steve me pidió que le acompañara hasta su casa, pues creía que a su mujer le gustaría conocerme. La casa no se encontraba muy lejos. Era un edificio de dos plantas, antiguo y, como supe después, con Historia. Entre otros ilustres personajes que habían dormido allí se citaba al mismísimo Buffalo Bill.

Eran las cuatro de la tarde y me quedaba una hermosa subida hasta la cima de la montaña en donde pensaba pasar la noche. Me despedí y comencé la ascensión (que días atrás había sido un descenso, pues también ese camino ya lo había hecho) Tan sólo llevaba diez kilómetros cuando un coche me adelantó y se detuvo en el arcén. Era Steve. Imaginé lo que venía a contarme y sonreí. Junto a su mujer estuvieron hablando de mi historia y se reprochaban mutuamente que no me hubieran invitado a pasar la noche allí. Steve pensó que si salía en coche me alcanzaría y asi fue. Pero yo no deseaba desandar el camino y no quería regresar al pueblo. Steve conocía al dueño de una cueva cercana, Moqui cave, en donde tal vez podía dejar mi bici. Al día siguiente el me traería de nuevo y podría seguir mi camino. El dueño de la cueva, Lex Chamberlain, ya estaba echando el cerrojo pero accedió a dar cobijo a la bici por esa noche.
Así pude tener una ducha caliente, lavar mis ropas y disfrutar de la compañía de nuevos amigos. El desayuno del día siguiente fue absolutamente maravilloso. No en vano, esa casa fue durante muchos años un Bed and Breakfast. Dormir en una casa en la que pernoctó el propio Buffalo Bill no ocurre todos los días. Jeanne no solo hace un pan delicioso, sino que fabrica su propio jabón para lavar la ropa. Al día siguiente me dió un trozo para mi viaje (de pan no de jabón).
Oliendo a rosas me encaminé hacia otro monumental parque: Zion. Para llegar a sus entrañas es preciso cruzar dos túneles. El primero apto para ciclistas. El segundo, de una milla, prohibido para ciclistas. Las autoridades del parque detienen el tráfico en un carril cuando un autobús ha de cruzar el túnel. “Por eso pagan 15 $“, me explica Mike el ranger. Pero por una bicicleta no van a detener el tráfico. Así que lo más fácil es prohibir bicis en el túnel. “¿Y cómo cruzo?” le pregunto a Mike.

“Pidele a un coche que te lleve”
, responde con calma.
Sería fácil si esta sociedad norteamericana no estuviera afectada del virus de la paranoia. Un virus que consiste en tener miedo a todo lo que desconocemos. Así, por ejemplo, si un tipo se te acerca con un turbante y, señalando una bici cargada hasta los topes, te pide que le lleves a través del túnel, la mayoría de los individuos que viven en esta sociedad dirán que no. Logicamente como han sido educados en la escuela de la hipocresía no contestan con una negativa, sino con excusas de lo más pueril: “es que tengo prisa“, y otras del estilo, cuando se trata de un sábado en el que están de vacaciones.
Mike me recomendó quitarme el turbante. Al tercer coche, tras hora y media, conseguí que me llevaran. Hay que decir que hacer dedo está prohibido en este país que se debate entre Romney y Obama. De algún modo las autoridades del parque, obligándote a cruzar el túnel en un coche, te están forzando a cometer una ilegalidad: hacer dedo.
La espera hizo que se me hiciera de noche para acampar. Un ranger vino en mi ayuda. Me acompañó hasta el camping y me invitó a quedarme (previo pago de 16$). Aquí ya mi nivel de tolerancia por metro cúbico en sangre superó los límites y me fui. ¿Cómo pueden cobrar lo mismo a una persona en bici que a un autobús que va tirando de un coche y un barco, con 15 ocupantes? Pues así es.
Los jardines de la cercana biblioteca de Springdale tienen una hierba magnífica. Y allí pasé la noche, aunque para mi pesar descubrí a las dos de la mañana porque el cesped es tan bueno si ese lugar es, en realidad, un desierto. Tienen un sistema de riego automático que se activa de noche. Mi tienda, y esa es la buena noticia, es resistente al agua.
Aquí no hay riego automático nocturno
Mis amigos de Kanab
Y feliz me dirigía a Las Vegas cuando comprobé en el mapa que la única carretera que lleva hasta la capital del 21 impar rojo es una autopista. Esta vez el cartel de prohibido bicis y peatones era evidente. No como la anterior vez a la salida de Salt Lake City. Por cierto, gracias a las gestiones de mis grandes amigos Lou y Julie la multa que el poli me obsequió fue cancelada por la Superior Corte de Justicia de Provo.
Como hacer dedo está prohibido, y en un intento de salir de este país sin que me hagan la foto de uno y otro perfil con fondo blanco y un número en el pecho, me dirigí a una cadena de hamburguesas a meditar mi futuro. En mi defensa he de decir que la cadena de hamburguesas tiene wifi gratis. Siendo las tres de la tarde poco más podía hacer. Un hombre descendió de un camión de alquiler y entró a comer. Le seguí y probé fortuna.
El coche que paró
Él hombre no iba a Las Vegas pero lo hacía a un pueblo que quedaba a medio camino: Mesquita. Se ofreció a llevarme. Y yo me ofrecí a ayudarle a descargar el contenido del camión. Eran muebles de su novia a la que llamó por teléfono. Ella le previno que llevar a un desconocido en el camión estaba arriesgando su vida. Aunque el tipo estaba tranquilo. Por algo era el capitán de la policía de Mesquita.
Llegamos y nos pusimos a descargar el camión pues sus amigos, que supuestamente irían a ayudarle, no aparecieron. Hay mejores cosas que hacer un caluroso domingo a la tarde. El hombre se ofreció a pagarme por la ayuda, invitarme a cenar, podía dormir en su casa esa noche, y hasta me buscaría alguien que me llevaría al día siguiente a Las Vegas.
Tras la reparadora ducha fuimos sin embargo a buscar a alguno de sus amigos. Un mexicano que en coche nos llevó por la ciudad a dar una vuelta hasta que conseguimos algunos muebles más para la futura casa del policía. Ya a las siete de la tarde mi hambre alcanzaba límites insospechados. Había pedaleado 65 kilómetros, solucionado a medias el problema de la autopista y me moría de hambre. El amigo mexicano tuvo la genial idea de ir a ver a su mama que nos preparó unos deliciosos tacos. Y como mi amigo el policía no daba con nadie que me pudiera llevar a Las Vegas, una de las hijas de la familia del mexicano, se acordó de Jesús (el vecino). Jesús iría a alas seis de la mañana a Las Vegas y me llevaría. Lo mejor era que durmiera en la casa del mexicano. Así que me despedí del policía que estaba enviando un mensaje a la novia diciéndole que llegó en perfecto estado y que el camión había sido descargado (gratis) por el tipo de la bicicleta. “Ni siquiera tuve que invitarle a cenar” imaginé que le escribía.
Jesús lleva diez años en los Estados Unidos, tiene tres hijas nacidas aquí, pero no tiene papeles. Cada día recorre 130 Kms a Las Vegas para limpiar apartamentos. Gana 11$ por hora. No me pidió que le hiciera ningún trabajito, me invitó a desayunar y, al llegar a la ciudad se me acercó con un billete de 20$. De ningún modo quería aceptarlo. Su gesto me pilló con el pie cambiado. Pero Jesús, el sin papeles, insistió tanto que pensé que de no aceptarlos ba a tirarlos al suelo. Le abracé con los ojos encharcados y el alma encerrada en un túnel, pues su gesto demostraba una clase, una sencillez y una maestría, como pocas veces he visto en mi vida. Jesús no tiene carnet de conducir y si la policía le para podría acabar deportado. Pero él confiesa que tiene que luchar por su familia y que no está haciendo nada ilegal. Trabaja todo lo que puede. Jesús sabe que si Romney gana las próximas elecciones pasará las navidades (éstas y las próximas de su vida) en México. Pero Jesús, el sin papeles, no promete, no dice que hará esto o aquéllo: Jesús el sin papeles me ha dado una bofetada de humildad de la que aún me recobro.
Paz y Bien, el biciclown

8 Comentarios
  • morris
    Publicado a las 05:37h, 23 octubre

    proxima estacion,esperanza.
    esperemos que gane obama…

  • jordi
    Publicado a las 00:30h, 24 octubre

    Hola Álvaro!
    Aprovechando que sacas el tema político en EEUU, me gustaría que te implicaras un poco más en tu posición con respecto a lo que está pasando en España, es decir, ¿qué opinas de la situación social de conflicto?¿de los recortes?¿de las huelgas?¿de los movimientos como el 15-M? Haznos saber tu opinión mojándote un poco.
    GRACIAS por tu labor. Y cuidado en la ciudad del pecado…

  • Alvaro neil, el biciclown
    Publicado a las 02:18h, 24 octubre

    Jordi, no puedo opinar porque no me entero demasiado de la fiesta. No leo demasiado los diarios en internet. Sólo te puedo decir una cosa: la vida es demasiado grande, y corta, para que la crisis del 29, la crisis del 2007, o la que venga pasado mañana nos fastidie el baile. Hay que adaptarse a los tiempos. Y ahora en el mundo son tiempos de recesión. No importa quien gobierne. Y el que más rápido se adapte a las nuevas circunstancias es el que antes saldrá victorioso. Tengo amigos que han perdido el trabajo y han quebrado. Y eso duele. Pero ni cuando un coche me llevó por delante en Turquía yo pensé en abandonar. Porque no hay placer sin sufrimiento. O al menos no hay placer que valga la pena. Ánimo desde mi sillín a todos/as

  • Miguel
    Publicado a las 10:43h, 24 octubre

    Alvaro, me parece increible la vida que llevas, muchas veces vienes tu y tu estilo de vida y me llena de energía, estás exprimiendo la vida, como escuché una vez decir a Facundo Cabral: “Morir, es haber vivido” y tu has y estás viviendo mucho. Felicidades.

  • Carolina C
    Publicado a las 21:45h, 26 octubre

    Alvaro que maravillosa la historia de Jesús que lección de humildad, y como el existen mucho indocumentados que luchan por sacar adelante a su familia en este país. Que labor más maravillosa la que haces, cuidate mucho te mando un gran abrazo.

  • Carmen (Pamplona)
    Publicado a las 10:01h, 06 noviembre

    Hola Alvaro,
    Es un placer leer tu boletín. Toda una lección de optimismo, confianza y trabajo duro. Un imán para atraer buena gente. Me quedo con el esfuerzo que todos tenemos que hacer para adaptarnos cuando vienen duras y ABANDONAR, NUNCA. Para conseguir esto hace falta estar centrados en lo realmente importante de nosotros mismos.
    La solidaridad viene muchas veces de los más humildes, también aquí en España.
    En las situaciones de crisis unos muestran lo peor pero afotunadamente somos muchísimos más los que sacamos lo mejor.
    Un beso.

  • Carmen (Pamplona)
    Publicado a las 13:56h, 06 noviembre

    Hola Alvaro,
    Hoy he descubierto un tesoro una lección muy importante desde la India que me gustaría compartir contigo y tus lectores. Lecciones de descalzos:
    http://www.ted.com/talks/lang/es/bunker_roy.html
    Esta Universidad de grandes descubrimientos a través de gente sencilla es la 2ª en la que cursas desde hace mucho tiempo (no hay recargo en la matrícula).
    La Universidad de la Vida ha ganado un gran alumno, un extraordinario comunicador y un payaso encendedor de sonrisas.
    Muxus

  • ygwcza
    Publicado a las 02:40h, 13 noviembre

    ala en todo el planeta existan muchos jesusey muchos ALVAROS TAMBIEN,,, TE RECUERDO SIEMPRE HERMANO DE LA VIDA…TE SALUDA DESDE MARDEL PLATA BS. AIRES ARGENTINA JOSE SOJA. ABRAZO ,,, PAZ Y BIEN PARA TI ,,, CUIDATE MUCHO