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Pasen y vean (previo pago) nuestros Parques Nacionales

En la Oficina del Parque Nacional en Jasper la simpática chica que nos da las instrucciones de cómo llegar hasta Banff se queda en blanco ante la pregunta que le formulamos:


“¿Cuántas tiendas caben en una plaza de camping?”
Tenemos tres tiendas y si debemos comprar dos plazas el presupuesto se dispara enormemente. Dentro del Parque Nacional hay plazas que cuestan 37 dólares por parcela. Somos 4 ciclistas y podemos dividir los costes pero si hay que pagar dos lugares…

Hay algunos campings más baratos: 27 dólares, pero durante el fin de semana están llenos.

Esto nos provoca otra pregunta que le formulamos de nuevo a la chica.

“¿Qué debemos hacer si el camping está lleno?”


Según las leyes del Parque, solo se debe dormir en los lugares indicados (no es casualidad que esos lugares sean los de pago). La chica, que no está en prácticas, llama al jefe. Un orondo hombre que debió perder la sonrisa el mismo día que la línea. Tampoco sabe cuántas tiendas caben en una plaza de camping. Está seguro que hay lugar para una enorme autocaravana, de esas que van tirando de un coche en cuyo techo hay dos canoas y dos bicicletas, pero ignora cuántas tiendas. Poca gente usa las tiendas para dormir. Lo hacen en sus casas rodantes. El jefe de la oficina se mete en una salita y regresa con la solución. Yo creo que se la ha inventado. Dice que caben dos tiendas. Durante los días que recorremos el parque descubrimos que caben tantas como queramos.

Interesante atrocidad arquitectónica en el Lago Louise

Y sobre qué hacer en caso de que el camping esté lleno, nos recomienda ir al siguiente. Pero cuando le decimos que viajamos en bici y que tal vez no lleguemos al siguiente (que está a más de 30 kilómetros, sin perjuicio de que también pueda estar lleno) nos dice que montemos la tienda en el arcén de la carretera.

Esta improvisación de las respuestas deja de manifiesto que las autoridades de este bello Parque Nacional no están acostumbradas a lidiar con ciclistas. Durante los seis días que recorrmos el Parque nos cruzamos con apenas 10 ciclistas. El número de motoristas es treinta veces mayo y el de los coches es incontable. Si un coche paga lo mismo que una bici: ¿quién es el estúpido que quiere ir en bici?

Luego está el tema de los pases de acceso al Parque. Además del pase individual, 10 dólares por persona y por día, existe el pase familiar (entre 2 y 7 miembros que viajen juntos). Les preguntamos si siendo como somos 4 personas que viajamos en bici (no juntos pero si muy cerquita unos de otros) podemos comprar el pase familiar que cuesta (sólo) 20 dólares. De nuevo la chica solicita asistencia de su jefe y este, tras ir al baño a pensar un rato, regresa con la respuesta afirmativa. Pero deja claro que está haciendo una excepción con nosotros.

Cuando la dejan en paz la naturaleza lo hace perfecto

Cada año mueren más de 100 osos atropellados por coches o por el tren, que circula varias veces al día por el parque. Ningún oso ha sido asesinado nunca por un ciclista. Y nunca un oso se ha comido a un ciclista, según me cuenta el jefe de la Oficina de Jasper. Sin embargo los ciclistas, siendo seres que no contaminamos con humos ni con ruidos, que no atropellamos osos ni espantamos pájaros, pagamos lo mismo que el modelo más ruidoso de Harley que existe en el mercado.

Y como si nuestras preguntas fueran premonitorias, el fin de semana encontramos los campings llenos. Deshechamos sin mucho esfuerzo la idea de montar la tienda en el arcén y nos vamos por un camino a dormir y encontramos una casa cerrada. En el exterior hay una mesa y un lugar para hacer un fuego. Montamos las tiendas y, a la mañana siguiente, recibimos la desagradable visita de un ranger. Después de escuchar su discurso de que ese es territorio de osos, de que no tenemos permiso para acampar allí, le pido que por favor me escuche, pero me da la espalda y se va. Harold nunca supo porqué dormimos allí.

Al día siguiente, ya lunes, encontramos un camping casi vacío y acampamos tras pagar la tarifa. Ahora solo tenemos dos tiendas, pues Pablo ha decidido continuar solo para salir cuanto antes de este país que nos está agobiando a todos con tantas reglas estúpidas. Coloco mi tienda a diez metros de la de las chicas y, cuando estamos limpiando el campamento para salir, viene otro ranger. Steeve nos dice que debíamos pagar dos lugares y no solo un lugar pues mi tienda estaba demasiado distante de la de mis compañeras de viaje. No se de donde saqué la paciencia para no mandarle a la mierda. Lo cierto es que no lo hice y que incluso, me ofrecí a pagarle por otro lugar de camping. Pero Steeve debió darse cuenta de lo absurdo de su postura y lo dejó estar. El día anterior, casualmente, yo había estado hablando con Steeve en la ruta, preguntándole por su trabajo, el parque…, pero cuando al día siguiente Steeve me vio ya no se acordaba de mi.

Lo hermoso puede ser tan simple como estas flores de un día

Uno de los lugares más hermosos del Parque es el glaciar de Icefields que está prohibido recorrer caminando y sin embargo, permiten que cada diez minutos autobuses cargados de turistas lo transiten acelerando el deshielo del milenario glaciar. Una de esas atrocidades que el ser humano es capaz de montar con tal de sacar dinero.

Tras unos días en el camping más barato de Banff, 27,50 dólares por parcela, regreso de nuevo solo a la ruta y llego a Calgary en donde preparo la salida de Canadá. Un país que me ha decepcionado enormemente por la forma en que sus autoridades se encargan de gestionar los recursos naturales.

Existen mejores maneras de hacer las cosas. Si no queremos un mundo hecho a la medida del coche, debemos crear políticas en las que los no-usuarios del vehículo a motor tengan beneficios. De otro modo nos cargaremos este mundo antes de lo que pensamos.

Paz y Bien, el biciclown.

Esta hoguera tiene más respuestas que 4 rangers de Canadá juntos

2 Comentarios
  • Anónimo
    Publicado a las 09:39h, 30 agosto

    hace 2 años pedalemos por alli y el caso fue muy parecido. Al lado nuestro habia una de esas autocaravanas tamaño autobus y nosotros pusimos 3 tiendas en una plaza. Nos hicieron quitarlas porque al parecer dañabamos el ecosistema (si de locos teniendo al lado un autobús!!). parece que todavia las cosas no cambian..
    Eso si nosotros ya viendo como se las gastaban los canadienses.. nos adjudicamos el pase familiar para los 5 ciclistas que recien nos conocimos y decidimos que si algo pasaba decir ” Lo siento no entiendo ingles ;)”.
    Que el viento siempre sople a tu favor!

    Saludos

  • Carlos García
    Publicado a las 09:27h, 31 agosto

    Me pregunto, quien es el extraterrestre: Un viajero en bici, que no daña el medioambiente y genera energía positiva o un vehículo que daña el medioambiente y genenera energía negativa. Creo que al ciclista habría que pagarle en vez de cobrarle.