Login

Register

Login

Register

Recibe noticias del Biciclown cada mes

Redes sociales

Tiempo de aseguradoras

Tras las últimas e inolvidables muestras de hospitalidad japonesa, a cargo de Daisuke y de Michi, subí al avión rumbo a Australia. Un vuelo nocturno de ocho horas en el que no era posible dormir. Cada tres horas las luces se encendían a bordo y las herméticas señoritas te ofrecían comida. Pagando con tarjeta claro está. Pero ni tenía hambre ni tarjeta. Un error de mi banco hace que desde hace semanas no tenga acceso a mis ahorros. Despertado cada tres horas me sentía como esos pollos en granjas industriales a los que los despiertan para poner huevos.

El avión llegó a las cuatro de la madrugada a Cairns, pero allí me dijeron que eran las cinco. En cualquier caso no son horas para armar la bicicleta y pasar la aduana. Pero había que hacerlo. Los suaves modales japoneses habían dejado ahora paso a la arrogancia de metro noventa.

“Teneis un poco de agua caliente para hacerme un café?” les pregunté en su lengua nativa. “Do you have coffee in your bags?”

Asi que a abrir otra alforja más y a enseñarles mi café. Luego se olvidaron de darme el agua caliente. Mi ruta es rumbo al sur, y sin embargo la parte más interesante de esta parte del país estaba hacia el norte. Un camino sólo apto para cuatro por cuatro según los carteles indicadores. Lo peor no eran las subidas de 33% sino que ese fin de semana era fiesta en la zona y todo el que tenía tracción a las cuatro ruedas decidió intentar ese camino. El camino no era tan malo como muchos que he hecho en África y la belleza de algunos amaneceres compensaron la dureza.

Durante 300 kilómetros no había más que una tienda y cerró una hora antes de que yo llegara. Sin agua y sin comida intenté lo del samaritano. En mitad de la ruta, con un viento del sudeste que te seca las ideas y no te permite ir a más de 12 por hora, paró un coche a la media hora. Me dio agua. Otra media hora más y paró otro que me dio dos latitas de atún. Con eso tenía para seguir. Pero mi cuerpo necesitaba más. Había bebido agua de un río y no parecía fuera potable. Los músculos de mi cuerpo alternaban para manifestarse. Si no es por que llevo medicamentos no salgo de esa. Me sentí tan mal como cuando tuve malaria. Usando toda la fuerza mental que he acumulado en otras batallas me forcé a pedalear una hora más. Me prometía, si lo conseguía, cinco minutos de descanso. Pero la parada resultó ser de media hora. No podía más. Al llegar a un lugar para acampar sin cocodrilos, no sabía de donde sacaría la fuerza para montar la tienda. Por la mañana estaba un poco mejor, pero aún sin energía, y Karma me obsequió con un pinchazo trasero. Hay días que están hechos para recordarse y contar a los nietos.

Cuando llegué a Mareeba mi pie derecho estaba tan hinchado que se salía del zapato. Intenté que me atendieran en el Hospital (la consulta eran 200 dólares), en una clínica privada (80 dólares), en un centro comunitario para aborígenes (estaba en obras), y al final en el última clínica privada me dieron cita para el día siguiente con un descuento del 40%. A todos los conté lo que hacía, mi viaje, el proyecto…, pero no hubo manera de llegar a sus corazones. Todos me decían lo mismo: “no haber salido de casa sin seguro de viaje”.

Una pareja de gallegos emigrantes, Ezequiel y Maria Dolores, me acogió durante dos días para poder recuperar un poco las fuerzas y continuar la lucha contra el viento del sudeste. Cuando ellos llegaron a Australia hace 45 años tenían mucho menos que yo…, pero eran otros tiempos. Tiempos de solidaridad. Hoy son tiempos de aseguradoras.

Desde la cruz del sur, Paz y Bien, el biciclown.

Más alla de Cape Tribulation no hay descanso

Siempre pienso cuando me tocará a mi
12 Comentarios
  • JUAN CARLOS POO
    Publicado a las 11:06h, 30 julio

    paz y bien hermano,espero que estes recuperado de tu pie y con mas pilas cargadas despues de este problemilla,tus sinsabores de hoy son tus fuerzas de mañana.

  • javier(el bicicleting)
    Publicado a las 13:52h, 30 julio

    Animo Alvaro!!Ya pasaran tiempos mejores y desde el Tibet pongo una vela para que no llegue el dia en que te pase a ti lo que al pobre canguro!
    un abrazo y un empujoncito contra ese viento!!

  • Eduard
    Publicado a las 16:44h, 30 julio

    Cada día más fuerte, Álvaro!

  • Ing. Jose Barredo
    Publicado a las 17:53h, 30 julio

    No te aflijas hermano que cada adversidad que superas te hace mas fuerte y mejor viajero. Cada inconveniente te enseña algo y se lleva lo malo para demostrarte lo fuerte eres. Tu eres nuestro heroe de carne y hueso. Un saludo desde Venezuela.

  • m
    Publicado a las 21:26h, 31 julio

    Presentarme, pero sobretodo mucho ánimo desde el mediterráneo…

  • Albertoaventurero
    Publicado a las 23:07h, 31 julio

    No te preocupes, eso es un mal día, cuando te acostumbres a ese país y según bajes camino al sur te daras cuenta de que la gente es más amable, sobretodo en las grandes ciudades. Te lo digo por experiencia 😉

  • Montse
    Publicado a las 13:55h, 01 agosto

    Ánimos Álvaro! yo hace un mes que he regresado de Australia y la verdad es que me ha encantado!! ánimos con el viento y feliz viaje!
    Montse

  • Fuser
    Publicado a las 02:02h, 02 agosto

    Vamos payasito!!!…… Ya vendran dias de risas y alegrias que la gente compartira contigo. Yo sigo pulseando con el destino a ver cuando le damos pedal otravez.

    Un abrazo. Jo……!!

  • Jaime
    Publicado a las 11:32h, 02 agosto

    Animo Alvaro, siempre hacia adelante. Te sobran fuerza y energia

  • Newislander
    Publicado a las 12:49h, 09 agosto

    Ah yes Australians all watch a lot of media so their opinions are those of the media. Spanish probably have their own set of opinions based on those they’ve absorbed from their media. Here there is a common view if you can’t afford insurance, you can’t afford to travel. But people don’t really think it through. They just hear these words so often, they take it as a truism.

    I’ve done the bloomfield track all the way to cooktown. It was my very first cycling tour. I did it with my sister on a very old and uncomfortable bike. I would have told you to come back the same way you went up. The road round the back is dull as dishwater, but chillago is worth visiting for the limestone caves and for me, the marble mines.

    Anyhow, its too late for all that. Don’t be afraid to leave the main highway for the odd detour. Its common in Australia to have to do that if you want to see the most interesting things. But its not as bad on the east coast as on the west coast. Don’t think of he

  • LILA
    Publicado a las 02:07h, 18 agosto

    Cuando alguien nos hace un comentario nos está diciendo como es, en este caso está diciendo qué necesita para viajar. Pero ya sabemos que no siempre necesitamos rodearnos de todas las seguridades. El seguro más fuerte es la voluntad y la inteligencia y creo que a ti no te falta ninguna de ellas. Ánimo Álvaro. Es una maravilla leerte y escucharte, así viajamos a tu grupa.

  • Andrés Alcora
    Publicado a las 12:29h, 09 septiembre

    Ánimo Alvaro, sabes que todos nosotros viajamos contigo y tu nos haces viajar.
    Mucha fuerza y ánimos, eres genial.