Login

Register

Login

Register

Recibe noticias del Biciclown cada mes

Redes sociales

Otro planeta

En Vietnam los coches no tienen intermitente (al menos yo no he visto que los enciendan). La técnica desarrollada por este país que un día fue comunista para adelantar es simple y sonora, no lumínica. Cuando ven en lontananza un objeto que pueden sobrepasar hacen tocar el claxon incrementando (si cabe) la intensidad y la frecuencia a medida que se aproximan al objetivo. En el preciso instante de sobrepasarlo dejan clavada la mano en el claxon convirtiendo lo que había sido un estridente y horrible pitido en una estridente y horrible sinfonía de pitidos. Cuanto más pequeño es el objeto a adelantar mayor es el número de pitidos. Por ejemplo no se debe tocar igual si se adelanta a un coche que si se hace a un O.R.N.I (objeto-rodante-no-identificado, como bicicleta). Si dos vehículos se encuentran frente a frente adelantando ganará el mejor solista.

En ocasiones el gobierno ha pintado unas rayas blancas, un poco levantadas del suelo, que en otros países sirven para reducir la velocidad al pasar por un pueblo o delante de una escuela, pero que aquí se deben interpretar como señal para tocar el claxon.
De la frecuencia de los accidentes son testigos los pintores que van vestidos de policía. Cuando ocurre un accidente pintan de blanco la silueta de la moto en la carretera, el cuerpo de la víctima y, si lo hubiera, la huella de la frenada. Sus obras permanecen varios días sobre el asfalto especialmente ahora en la estación seca. Parece que cada vietnamita quisiera dejar su huella en este mundo. Si la situación en ruta con el continuado sonido del claxon no fuera lo suficientemente enervante, los vietnamitas son muy aficionados a la cerveza y al café. Abundan los lugares para avituallarse y la cafeína les mantiene lo suficientemente despiertos para no dormirse al claxon. Al utilizar el claxon con la misma frecuencia con la que pestañean ya no sirve para la finalidad con la que fue inventado: prevenir de un peligro inminente.

Por el contrario he constatado que todo el mundo va en moto con el casco. Incluso los niños menores de 5 años, cuyo trasporte en moto (en la parte delantera) es promovido mediante carteles. Imagino que es una medida del gobierno para controlar la alta densidad de alumnos en las aulas. Toyota plantea sacar al mercado un utilitario de bajo coste. Sin intermitentes y sin pedal de freno. Sólo para el mercado Vietnamita aunque el Gobierno Indio ya se ha mostrado interesado por la noticia. Por una ruta secundaria, en teoría menos ruidosa y congestionada que las demás, voy camino de la ciudad de Hoi An. También pienso detenerme unos días en Danang para tramitar mi visa de Laos y perderme en la antigua capital: Hue.

Por allá espero escribir otra crónica menos estridente, Paz y Bien, el biciclown.

Entrando en Hoi An por el puente
japonés
La prueba del accidenteUna vida en equilibrio
1Comentario
  • JAVIER ECHAVARRI ZUBILLAGA
    Publicado a las 23:06h, 13 septiembre

    Animo desde Pamplona, me tienes alucinado con el periplo que emprendistes hace tiempo. Te suelo oir cuando tengo la suerte de que salgas en el programa de la radio vasca y cuentas las peripecias.
    Ahora he descubierto tu sitio en la web y está muy bien. Nosotros, a los que nos gustan los viajes pero somos mas cobardes, te envidiamos……….