Login

Register

Login

Register

Recibe noticias del Biciclown cada mes

Redes sociales

El clown espía

El Lunes a las nueve de la mañana, desembarque en la escuela de Charleswood. Mr Guy me habia acercado en coche y el le explico al director de la escuela, un tipo alto y de porte elegante, la posibilidad de tener un clown esa mañana en la escuela. El director no entendia muy bien que era un clown, y mucho menos sus alumnos, pero decidio que bien merecia la pena aceptar la propuesta.

Suspendieron las clases en ese mismo momento y llevaron los chicos al campo de futbol en el que las vacas estaban pastando. Aun no era la hora del recreo y los animales miraban sorprendidos esa avalancha humana que les impedia seguir disfrutando de la rica hierba.
Le pedi al director unos limones para mis malabares y un lugar donde cambiarme.

Antes de empezar el espectaculo algunos chicos y chicas me dedicaron una danza y unos cantos de su tierra. La voz cristalina de las niñas se extendia por todo el valle. No solo querian ver mi espectaculo sino que querian colaborar con sus bailes, para que yo tambien me llevara un recuerdo.
Ellos no tenian ni la mas remota idea de que es un clown. Para mi aquel espectaculo fue una autentica diversion pues me permitio acercarles un mundo totalmente desconocido, en el que la improvisacion y la ausencia de reglas era la clave de la risa. No se quien se lo paso major si los chicos o los profesores.

Al terminar, y de nuevo en el despacho del director, le pedi si podia redactarme una carta que testimoniara mi paso por ahi y la actividad realizada. Seria para mi un gran recuerdo. Como debia pasar por la escuela dias mas tarde al abandonar el valle rumbo a Bulawayo la podria recoger. Al dia siguiente al parar en la escuela para despedirme y retirar la carta me dijeron que no la podian hacer. Dada la dificil situacion politica, era delicado que un blanco tuviera una carta en la que se dijera que habia actuado en una escuela cuando no habian pedido autorizacion al jefe de zona correspondiente para suspender las clases por motivo de la actuacion. La situacion del pais es, parece ser, delicada, y aunque me impida tener aquella carte de la escuela, no les impedira tener un recuerdo de aquel blanco que no era un espia, sino tan solo un clown.

Cuando abandone la escuela pedaleando, un hombre se me acerco corriendo para preguntarme si era yo el que habia hecho el espectaculo el dia anterior. Le dije que si. Y me conto que sus hijos habian asistido y habian vuelto a casa emocionados contando todos los pormenores del espectaculo. Su madre, furiosa, se quejaba porque el director no les habia avisado para asistir.

Sin Comentarios

Lo sentimos, los comentarios están cerrados en este momento.